Al despertar bajé las escaleras, seguía sin haber nadie en casa, ¿qué
coño estaba pasando?.
Volví a subir arriba a ver si mi hermano sabía algo, abrí un poco la
puerta de su habitación y corriendo la cerré. Estaba durmiendo con
Clara.
Miré mi móvil por si me habían llamado y no lo había escuchado, pero
no, solo tenía un mensaje, era de mamá, ¡LECHES MAMÁ!
- Cielo, tenemos que hablar, vistete que voy a ir a recogerte a ti y a tu
hermano a las 11 de la mañana, un beso.
¿Qué habría pasado? Bueno, me vestí y desayuné, aun eran las diez y media y …
¡Mierda, se me había olvidado despertar a Álvaro!, entré despacio
en su habitación y salí a toda prisa, deseaba no haber visto lo que
vi, él y Clara, bueno, ellos estaban... ya me entendéis...
- ¡Mamá viene a recogernos en una hora, es importante! - grité bajando las
escaleras
Bajó con Clara de la mano, ella no dijo ni una sola palabra, le dio un beso a
Álvaro y se fue.
- Siento que hayas tenido que ver eso
- No es lo peor que he visto... - suspiré
- ¿Cómo? - me preguntó
- Nada, dejalo, ya está mamá aquí – contesté al escuchar un claxon.
Nos fuimos, mamá ni siquiera nos saludó, pero... ¿Y la abuela Tara?, ¿dónde
leches íbamos?, mamá pasaba de mi y yo no aguantaba con tanta
incertidumbre.
- ¿Qué ha pasado? - pregunté rabiosa
- Ahora te darás cuenta – me contestó con una lágrima
- ¿Mamá estás bien? - preguntó Álvaro
- Claro – dijo seca
Llegamos a un lugar donde no había estado nunca, era una especie de local pintado
de un blanco amarillento pero en la fachada no ponía nada. Al llegar
a la puerta leí un cartel: ''Sentimos mucho su perdida, TANATORIO
SANTO TOMÁS.''
Eh, eh, eh, no, me quedé paralizada, mirándolo como extrañada, no, un
tanatorio no.
- Vamos hija – dijo mamá tirando de mi brazo
- No, ¿qué le ha pasado? - dije tragando saliva y sin dejar de mirar el cartel
- Ven – dijo abrazándome – Ella... ella te quería mucho, ¿te vas a acordar
de eso siempre?
- No, no y no – dije tirándome al suelo como una niña pequeña llorando
Mamá me levantó, me volvió a abrazar y me llevó dentro. Yo no quería
entrar, pero no me quedaba otra. Un montón de gente que no me
conocía me dio el pésame y todo se me hizo lentísimo.
Llegamos a casa.
- Chicos, tenemos que hablar de algo – dijo mamá abriendo la puerta de casa
- Yo no quiero hablar de nada – dije subiendo las escaleras
- De esto sí – dijo agarrándome del brazo – Haber... chicos... la abuela me dejó
un recado muy importante antes de irse de nuestro lado, ella me hizo
prometer que os lo diría. Os ha dejado dinero en el testamento,
ella dijo que lo utilizaríais bien. Que cumpla su sueño, me dijo
al irse.
- ¿Y eso es todo? - pregunté
- Sí. - respondió levantándose del sofá
Yo fui a mi habitación a toda prisa y cogí la cajita, una cajita que mi abuela
había guardado para mi desde hace unos años. La abrí y...
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@Vashappenin_27
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